Un hombre de 57 años, condenado a cadena perpetua por haber estrangulado a su esposa en 1990 en Estados Unidos, planteó a la Justicia que se le permita y financie cambiar de sexo.
Michelle Kosilek, antes Robert, presentó el martes ante el tribunal federal de Boston (Massachusetts) un recurso de “indiferencia deliberada a un problema médico grave”. En 2002, un juez reconoció, con el testimonio de varios expertos, que Kosilek sufría de un problema de identidad sexual y se le debía beneficiar con los tratamientos que la medicina ofrece, incluso una operación.
Así, recibió un tratamiento hormonal, sesiones de depilación láser en el rostro y el torso, y la vestimenta y maquillaje que se le brinda a las detenidas. Con este nuevo recurso, Kosilek espera que el juez ordene a la administración penitenciaria que organice y financie la operación de cambio de sexo que el servicio médico de la cárcel le recomienda. No obstante, la administración carcelaria considera que brindó todo el tratamiento que Kosilek precisaba.